Abogados Alcoholemia 2017-08-18T19:22:54+00:00

CASOS DE ÉXITO RECIENTES EN ALCOHOLEMIA

Juzgado de Instrucción. Alcoholemia. Sobreseimiento

Juzgado de lo Penal. Alcoholemia. Absolución

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Delito de Alcoholemia

¿Qué hago si no puedo soplar adecuadamente por el etilómetro?

Si está usted seguro de que no ha podido soplar por etilómetro adecuadamente por motivo de problemas médicos, físicos o psíquicos, solicite al juzgado una pericial médica forense para poder acreditarlo en el juicio y aporte también un informe de su médico. Tenga en cuenta que sin una acreditación médica, le condenarán, además de por un delito de alcoholemia, por un delito de negativa a someterse a las pruebas.

¿Debo declarar ante el juez de instrucción o acogerme a mi derecho a no declarar en un delito de alcoholemia?

Debe declarar cuando no se conforma y tiene coartada, esto es, cuando puede aportar pruebas documentales o testificales que demuestren su inocencia. Si no dispone de estas pruebas, como sucede en casi todos los casos, será mejor que no declare. Todo lo que diga será utilizado en su contra y, además, limitará los argumentos que podrá utilizar en el futuro en el juicio oral, pues estará atado de pies y manos a lo que declaró en su día.

¿Puedo cumplir la pena de privación del derecho a conducir en fines de semana y vacaciones?

Prácticamente todos los juzgados deniegan la posibilidad de cumplir la pena de privación del derecho a conducir en fines de semana y vacaciones, porque no es una medida que se contemple en la ley y les ocasionaría mucho trabajo de control.

¿Debo conformarme si tengo una condena de prisión suspendida?

Una conformidad no es aconsejable cuando tiene una condena de prisión anterior suspendida y, consiguientemente, condicionada a la no comisión de un nuevo delito. Una condena posterior por alcoholemia supondría la revocación de la suspensión existente y el cumplimiento de la pena de cárcel que fue suspendida. Es conveniente que trate de alargar cuanto sea posible el final del actual proceso penal por alcoholemia para que, si resulta condenado, la firmeza de esta nueva condena tenga lugar transcurrido el periodo de suspensión de la condena previa. Un parte de la jurisprudencia considera que en ese caso no procede revocar la suspensión.

¿Qué sucede si soy extranjero y me condenan por un delito de alcoholemia?

Si tiene un permiso de residencia que debe renovar o quiere solicitar la nacionalidad, una condena por alcoholemia podría suponer que no le renovaran el permiso de residencia y le denegaran la nacionalidad. En este caso deberá tenerlo muy en cuenta, pues tal vez le interesará más no pactar un conformidad y alargar el proceso, presentando incluso un recurso de apelación contra la sentencia.

¿Debo aceptar una conformidad si mi trabajo depende del carnet de conducir?

No acepte una conformidad en el juzgado de guardia si su trabajo depende de poder conducir. Si se conforma, perderá el carnet en ese mismo momento y perderá el trabajo al día siguiente. En este caso será mucho mejor rechazar la conformidad e ir a juicio al cabo de unos meses. Justo antes de comenzar el juicio tendrá una nueva oportunidad para negociar con el Fiscal y conformarse. Si no lo hace, decide defender su inocencia y recibe una sentencia condenatoria, podrá recurrirla en apelación, que tardará en resolverse por parte de la Audiencia Provincial también varios meses. En total, desde el día de su comparecencia en el juzgado de guardia, habrá ganado casi un año para encontrar alternativas de trabajo compatibles con la retirada del permiso.

¿Qué es una conformidad en un juicio rápido por alcoholemia?

La principal ventaja de la conformidad radica en que su abogado puede negociar con el fiscal una pena que se acerque a la mínima y, sobre este mínimo, aplicar una rebaja de un tercio. Así, la pena mínima de privación del derecho a conducir por el delito de alcoholemia es de un año, que descontando el tercio se sitúa en 8 meses. Nunca podrá bajar más esta cantidad. Otra ventaja radica en que el proceso se terminará antes, ya que comenzará a cumplir la pena a partir de ese momento. Si no pacta un conformidad, le convocarán a un juicio ordinario al cabo de unos meses.

¿Cómo son los juicios rápidos por alcoholemia?

En realidad el juicio rápido no es un juicio. Es una comparecencia rápida, a los pocos días, ante el juez de guardia de la localidad, para ver si se acepta los hechos a cambio de una reducción de la pena. Si lo hace, el juez dictará sentencia en ese mismo momento. Si, por el contrario, se proclama inocente, será convocado a un juicio normal que se celebrará al cabo de unos meses. La decisión no es fácil, porque tiene ventajas y desventajas.

¿Qué sucede si me niego a realizar las pruebas de alcoholemia?

No se lo recomendamos. Incurrirá en un delito de negativa que tiene una pena mayor que la de alcoholemia. El fiscal se acusará de dos delitos: negativa y alcoholemia. Y probablemente, le condenarán en un juicio con la testifical de los agentes de policía.

¿Cómo debo comportarme ante los agentes de policía?

Debe mostrarse tranquilo y respetuoso con los agentes. Si se altera demasiado puede terminar en el calabozo imputado por un delito de desobediencia o falta de respeto a la autoridad. El juez, la mayoría de las veces, dará la razón a la policía y le condenará. En este contexto, tiene todas las de perder.

¿Pueden obligarle a someterse a un análisis de sangre?

Sería necesaria una orden judicial. No obstante, el delito de alcoholemia no alcanza una gravedad suficiente para justificar la proporcionalidad de una medida como esta, por lo que el Juez no la autoriza.

¿Puede solicitar un análisis de sangre?

Si no está de acuerdo con la lectura del etilómetro, tiene derecho a solicitar a los agentes que le trasladen al centro sanitario más próximo para llevar a cabo una prueba de contraste consistente en un análisis de sangre, orina o análogos, que correrá a su coste si el resultado es positivo. No es muy recomendable, a menos que esté usted completamente convencido de que no ha ingerido una gota de alcohol y que el aparato de medición se equivoca, ya que el análisis, si resulta confirmatorio, únicamente servirá para cimentar su culpabilidad.

¿Tienen los aparatos medidores de alcoholemia un margen de error?

Si ha dado una tasa situada entre 0.60 y 0.64 mg/l, está de suerte. Puede alegar el margen de error que tiene cualquier etilómetro y que oscila entre el 5 y el 7.5%. En la práctica, estos márgenes permiten defender que una tasa de alcoholemia que no supera 0.64 mg/l se sitúa, descontando el margen de error, por debajo de 0,60 mg/l. En consecuencia el fiscal tendrá que probar la existencia de síntomas de afectación en la conducción para lograr la condena y su abogado podrá discutir su no existencia.

¿Cómo se realizan los controles de alcoholemia?

Cuando la policía da el alto a su vehículo para efectuar un control de alcoholemia, le ordenan soplar a través de un etilómetro de descarte o evidencial. Si supera la tasa de 0.25 mg/l, los agentes procederán a efectuar un segundo test con un etilómetro homologado. Esta segunda prueba consiste en soplar dos veces por el aparato con 10 minutos de diferencia entre un intento y otro. Es este test homologado el que constituye prueba en juicio y no el primero efectuado con el etilómetro evidencial. Es posible lograr la absolución cuando la policía olvida aportar con el atestado el certificado de homologación del etilómetro, puesto que la medición no puede considerarse legalmente obtenida.

¿A partir de qué tasas de alcohol se comete el delito de alcoholemia?

Existen dos tasas diferentes de alcoholemia, que es la concentración de alcohol en sangre o en aire expirado, a partir de las cuales se considera que se comete el delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas. La primera está establecida entre 0.25 y 0,60 mg/l y requiere, además, que el consumo de las bebidas alcohólicas afecte negativamente a su capacidad de conducción. Esta afectación se deduce de comportamientos irregulares como el exceso de velocidad, las maniobras extrañas, la trayectoria zigzagueante o síntomas físicos externos de borrachera en el conductor. Cuando la tasa de alcoholemia supera 0.60 mg/l, no es necesario que el fiscal demuestre que el conductor tenía mermadas sus capacidades de conducción: será delito en cualquier caso, con o sin síntomas.

¿Cuáles son las tasas en el delito de alcoholemia?

Existen dos tasas diferentes de alcoholemia, que es la concentración de alcohol en sangre o en aire expirado, a partir de las cuales se considera que se comete el delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas. La primera está establecida entre 0.25 y 0,60 mg/l y requiere, además, que el consumo de las bebidas alcohólicas afecte negativamente a su capacidad de conducción. Esta afectación se deduce de comportamientos irregulares como el exceso de velocidad, las maniobras extrañas, la trayectoria zigzagueante o síntomas físicos externos de borrachera en el conductor. Cuando la tasa de alcoholemia supera 0.60 mg/l, no es necesario que el fiscal demuestre que el conductor tenía mermadas sus capacidades de conducción: será delito en cualquier caso, con o sin síntomas.

¿Cuáles son las penas por delito de alcoholemia?

La pena por conducir bajo los efectos del alcohol es de 3 a 6 meses de prisión, multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad entre 31 y 90 días, y privación del derecho a conducir entre 1 y cuatro años. La multa no tiene un importe predefinido y depende de la capacidad económica del penado. La retirada del permiso de conducción por más de dos años comporta examinarse de nuevo para recuperarlo.

Qué hacer ante un control de alcoholemia

Por Marco Esteban
Abogado Penalista

1. Acepte realizar la prueba de alcoholemia. De lo contrario le acusarán de un delito de negativa, que tiene una pena más elevada.

2. Rechace el ofrecimiento de un análisis de sangre si ha bebido: dará un valor más alto.

3. Evite discutir o enfrentarse a la policía. No ganará nada y podría incurrir además en un delito de atentado a la autoridad.

4. No reconozca ante la policía que ha tomado bebidas alcohólicas ni que conducías, puesto que sólo servirá para asegurar su condena.

5. Si ha tenido un accidente, el positivo en alcoholemia hará más probable que sea imputado también por lesiones y daños. No asuma culpabilidades ante agentes y testigos en el lugar de los hechos o recibirá una triple condena en la futura sentencia.

6. Haga una llamada al buzón de voz de tu móvil y hable serenamente (si puede) para demostrar en juicio que no estaba afectado por el alcohol.

7. Solicite a la policía que permita a un familiar o amigo llevarse su coche, para que no lo lleven al depósito y deba pagar las tasas de custodia.

9. No declare en comisaría. Su declaración será utilizada en su contra por la acusación.

10. Si ha dado positivo en una tasa superior a 0.25 ml con síntomas de embriaguez, o 0.60 ml incluso sin síntomas, le abrirán un proceso penal. Contacte inmediatamente con un abogado penalista especializado.

 

¿Cuándo se pierde el carnet definitivamente al ser condenado por un delito de alcoholemia?

La retirada del permiso de conducción por más de dos años comporta examinarse de nuevo para recuperarlo. No acepte una conformidad a más de dos años de retirada si afrontar un nuevo examen le supone un gran problema.

¿Qué multa pueden ponerme si me condenan por un delito de alcoholemia?

La multa no tiene un importe predefinido en la ley y depende de la capacidad económica del penado. Si aporta en el juzgado documentos que prueban bajos ingresos, el juez está legalmente obligado a reducir sustancialmente la multa que puede imponer. Documentos acreditativos son: certificados de desempleo, contrato de trabajo, últimas nóminas y comprobantes de gastos fijos (como hipoteca, luz, agua, gas, colegio de los niños, etc.).

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Novedades jurisprudenciales sobre el delito de Alcoholemia 

Sentencia SAP BU 111/16   
  
“El artículo 379.2 del Código Penal señala como reo del delito contra la seguridad vial al que “condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas”, requiriendo para la integración del tipo penal la ingesta alcohólica previa a la conducción, generando un índice de alcohol superior al de 0#25 miligramos por cada litro de aire espirado (0’50 gramos por cada litro de sangre), o el consumo de drogas o sustancias tóxicas o estupefacientes hasta el punto de que dicha ingesta o dicho consumo influya negativamente en la conducción de quien lo realiza, provocando una reducción de sus reflejos y cuidados de atención hasta el punto de constituirle en un peligro para la seguridad viaria propia o ajena Esta influencia negativa deberá de acreditarse en el acto del Juicio Oral, mediante la incorporación al mismo de la correspondiente prueba de cargo, introducida en dicho acto por la acusación pública o particular personada en las actuaciones, prueba libre y racionalmente valorable por el Juzgador, al amparo de lo previsto en el artículo 741 de la LECrim. 
  
A este respecto el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, al tratar de valorar y constatar aquella influencia, señalan algunas pautas orientativas, como es la conducción irregular o anormal realizada por el acusado o los signos externos que éste presentaba Según señalan, entre otras, las sentencias de 10 de Marzo de 2.005 de la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Madrid o de 22 de Septiembre de 2.008 de la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Orense, para poder aplicar el tipo penal es necesario acreditar la concurrencia de los siguientes tres elementos o requisitos: a) que el acusado en el momento de la comisión de los hechos condujera un vehículo de motor por una vía pública; b) que el acusado hubiera ingerido previamente bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas; y c) como elemento normativo del tipo, que la ingesta de dichas sustancias haya influido en las facultades psíquicas y físicas en relación con los niveles de percepción y reacción, ocasionando un riesgo abstracto para la seguridad del tráfico, habiendo recordado el Tribunal Constitucional asimismo ( sentencias del Tribunal Constitucional nº. 145/85 de 28 de Octubre ; 148/85 de 30 de Octubre ; o 22/88 de 18 de Febrero ) que el elemento determinante en este delito no consiste en el dato objetivo de una determinada tasa de impregnación alcohólica, sino en la influencia que tenga en la capacidad del sujeto para la conducción del vehículo, incumbiendo al Juzgador valorar el conjunto de la prueba practicada para obtener la convicción de que el acusado conducía con sus facultades significativamente alteradas o disminuidas poniendo en peligro la seguridad del tráfico 
  
Finalmente se ha de señalar también que en materia de prueba de los indicados elementos o requisitos, como se afirma en las sentencias de 28 de Abril de 2.003 y de 20 de Febrero de 2.004 de la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Tarragona , “así como los primeros elementos del tipo (conducción de vehículo a motor y el consumo previo de bebidas alcohólicas o de las otras sustancias mencionadas en el precepto) se acreditan objetivamente a través de medios de prueba directos (declaración de los agentes de la autoridad ratificándose en el atestado, prueba de alcoholemia mediante instrumentos de precisión debidamente homologados y diligencia de los agentes sobre los signos externos presentados por el conductor en el momento de efectuarse la retención del mismo), el elemento consistente en la efectiva influencia del alcohol (u otras sustancias) consumido sólo puede acreditarse mediante prueba de indicios”, estando entre ellos una maniobra irregular o anómala en la conducción (peligro en abstracto para la seguridad vial) o la causación de un accidente de circulación (concreción material en un resultado lesivo del peligro en abstracto señalado) Junto a este tipo penal de clara naturaleza subjetiva, el mismo artículo 379.2 recoge un tipo de carácter objetivo al señalar que será condenado a la misma pena el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0’60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1’20 gramos por litro. 
  
Todos y cada uno de los elementos integrantes de los ilícitos penales señalados deberán ser acreditados en el acto del Juicio Oral a través de la prueba de cargo, válidamente obtenida e incorporada al Plenario por la acusación pública o particular comparecida en el mismo, única prueba de cargo que será libre, racional y motivadamente valorable por el órgano sentenciador, al amparo de lo previsto en el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , por concurrir en su práctica los principios de inmediación y contradicción que de forma continuidad exigen nuestro Tribunal Constitucional y Tribunal Supremo para fundamentar en ella la emisión de sentencia.”   
  
Sentencia SAP C 596/15     
  
“En lo que atañe a la vulneración del principio in dubio pro reo. Tal principio puede ser invocado para fundamentar la apelación, pero sólo cuando resulte vulnerado su aspecto normativo, es decir, en la medida en la que esté acreditado que el juez de instancia ha condenado a pesar de su duda. Por el contrario, no es factible alegarlo para exigir al tribunal que dude: el principio no establece en qué supuestos tenemos el deber de dudar, sino cómo se debe proceder en el caso de duda (vid. SS.TS 7-7-2009 , 29-6-2010 , 21-7-2011 , 17-1-2012 , 2-12-2012 , 29-1-2013, 18- 2-2014 y 27-1-2015 ). Y como la sentencia da por acreditados los hechos materia de acusación de modo suficiente, es visto que carece de recorrido jurídico tal invocación, mera expresión no velada de la intención de sustituir por el propio el más imparcial y objetivo criterio del Juez de lo Penal. 
  
Alega el recurrente dos motivos contradictorios el error en la valoración de la prueba y la vulneración de la presunción de inocencia, reconociendo de un lado la existencia de la misma para a continuación negar la existente, el motivo nos lleva a la primigenia cuestión que la prueba existe y no ha sido valorada correctamente. En cualquier caso, el principio o presunción de inocencia, que es una presunción “iuris tantum”, que puede quedar desvirtuada con una mínima, pero suficiente, actividad probatoria, producida con todas las garantías procesales, que pueda entenderse de cargo, y de la que quepa deducir la culpabilidad del encausado (pueden citarse STS 12 de mayo de 2015 , 11 de marzo de 2015 , 13 de noviembre de 2014 , 20 de febrero de 2014 , 5 julio de 2013 , 15 de enero de 2013 , 16 de octubre de 2012 , entre otras). Valga como resumen de la doctrina constitucional la STC 185/2014, de 6 de noviembre (con cita de sus precedentes STC 201/2012, de 12 de noviembre , 153/2009, de 25 de junio , 141/2006, de 8 de mayo , 133/1995, de 25 de septiembre y 133/1995, de 25 de septiembre ) que implementa la principal manifestación constitucional de la presunción que no es otra que la necesidad de proteger a la persona frente a una reacción estatal sancionadora injustificada.    
  
Como regla de tratamiento, la presunción de inocencia impide tener por culpable a quien no ha sido así declarado tras un previo juicio justo y, como regla de juicio en el ámbito de la jurisdicción ordinaria, se configura como derecho del acusado a no sufrir una condena a menos que la culpabilidad haya quedado establecida más allá de toda duda razonable ( STC 78/2013, de 8 de abril ). El art. 24.2 CE significa que se presume que los ciudadanos no son autores de hechos o conductas tipificadas como delito y que la prueba de la autoría y la prueba de la concurrencia de los elementos de tipo delictivo, corresponden a quienes, en el correspondiente proceso penal, asumen la condición de parte acusadora ( STC 105/1988, de 8 de junio , FJ 3). Como regla presuntiva supone que “el acusado llega al juicio como inocente y sólo puede salir de él como culpable si su primitiva condición es desvirtuada plenamente a partir de las pruebas aportadas por las acusaciones”.”   
   
Criterios del Ministerio Fiscal. Sala Especialista en Seguridad Vial. 
   
Circular 10/2011, de 17 de noviembre, sobre criterios para la unidad de actuación especializada del Ministerio Fiscal en materia de seguridad vial. 
     
Legislación vigente de referencia sobre el delito de alcoholemia 
  
Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. 

Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo. 
  
Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento General de Conductores. 
  
Artículo 379 del Código Penal. 2016. 

Ley 32/2014, de 22 de diciembre, de Metrología.  

ORDEN ITC/3699/2006, de 22 de noviembre, por la que se regula el control metrológico del Estado de los instrumentos destinados a medir la velocidad de circulación de vehículos a motor. 

Defensa Penal Experta

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