Abogados Estafa

Estafa

 
La estafa, fraude o defraudación (son sinónimos) se encuentra sancionada en el art. 248 del Código Penal con una pena de seis meses a tres años de prisión, siempre que la cantidad estafada exceda de 400 euros, pues de lo contrario es falta y no delito. Comete estafa el que, con ánimo de lucro, utiliza un engaño bastante que produce un error en otra persona, induciéndola a realizar un acto que le produce, a él mismo o a un tercero, un perjuicio patrimonial. Por tanto, para que pueda apreciarse el delito de estafa, debe existir un engaño bastante, un error y un acto que produzca un perjuicio patrimonial.
 
El engaño debe ser, además de bastante, antecedente, en el sentido de preceder al error y al acto de disposición. Si el engaño fuera subsiguiente o, lo que es lo mismo, no fuera causa directa del perjuicio causado, estaríamos ante otra figura delictiva, como la apropiación indebida, en la que el objeto indebidamente apropiado no se entrega como consecuencia de un engaño, sino a causa de la confianza con la persona que posteriormente no lo devuelve. Por otra parte, el engaño es bastante cuando es adecuado para producir en la víctima un error, o lo que es lo mismo, una actuación bajo un presupuesto falso inducido por el previo engaño. Obviamente, no todas las personas son igualmente susceptibles de ser engañadas, por lo que los tribunales deben analizar la idoneidad del engaño caso por caso, atendiendo las circunstancias concretas del hecho y de la víctima.
 
La jurisprudencia también tiene en cuenta, para decidir la existencia o no de engaño bastante, si la víctima ha tomado medidas razonables para proteger su patrimonio del engaño. Si no ha sido así y la víctima ha sido negligente respecto al cuidado mínimo exigible a un ciudadano medio para evitar caer en el error como consecuencia del engaño (a menos que se trate de una persona especialmente vulnerable), los jueces pueden llegar a decretar la inexistencia de estafa.
 
Finalmente, el acto de disposición causante de perjuicio patrimonial para sí mismo o para terceros debe tener como causa directa al engaño precedente. Además, para valorar el perjuicio debe tenerse en cuenta tanto la valoración económica del perjuicio causado como la finalidad económica que se pretendía, si resulta valorable. Hay sentencias que consideran implícito en los delitos patrimoniales el ánimo de lucro, y hay otras que requieren su prueba explicita.
 
La estafa puede llegar a penarse hasta con seis años de cárcel, si concurren agravantes como las de afectación a bienes de primera necesidad o viviendas, el abuso de firma, la manipulación de documentos públicos, el especial desvalimiento de la víctima, el abuso de relaciones personales o una cantidad estafada que supere los 50.000 euros.
 

  
Delito de Estafa en el Código Penal:
 
Artículo 248. 
  
1. Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno. 
2. También se consideran reos de estafa: 
a) Los que, con ánimo de lucro y valiéndose de alguna manipulación informática o artificio semejante, consigan una transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro. 
b) Los que fabricaren, introdujeren, poseyeren o facilitaren programas informáticos específicamente destinados a la comisión de las estafas previstas en este artículo. 
c) Los que utilizando tarjetas de crédito o débito, o cheques de viaje, o los datos obrantes en cualquiera de ellos, realicen operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero. 
  
Artículo 249.  

Los reos de estafa serán castigados con la pena de prisión de seis meses a tres años, si la cuantía de lo defraudado excediere de 400 euros. Para la fijación de la pena se tendrá en cuenta el importe de lo defraudado, el quebranto económico causado al perjudicado, las relaciones entre éste y el defraudador, los medios empleados por éste y cuantas otras circunstancias sirvan para valorar la gravedad de la infracción. 
  
Artículo 250.  


1. El delito de estafa será castigado con las penas de prisión de un año a seis años y multa de seis a doce meses, cuando: 
1.º Recaiga sobre cosas de primera necesidad, viviendas u otros bienes de reconocida utilidad social. 
2.º Se perpetre abusando de firma de otro, o sustrayendo, ocultando o inutilizando, en todo o en parte, algún proceso, expediente, protocolo o documento público u oficial de cualquier clase. 
3.º Recaiga sobre bienes que integren el patrimonio artístico, histórico, cultural o científico. 
4.º Revista especial gravedad, atendiendo a la entidad del perjuicio y a la situación económica en que deje a la víctima o a su familia. 
5.º Cuando el valor de la defraudación supere los 50.000 euros. 
6.º Se cometa abuso de las relaciones personales existentes entre víctima y defraudador, o aproveche éste su credibilidad empresarial o profesional. 
7.º Se cometa estafa procesal. Incurren en la misma los que, en un procedimiento judicial de cualquier clase, manipularen las pruebas en que pretendieran fundar sus alegaciones o emplearen otro fraude procesal análogo, provocando error en el Juez o Tribunal y llevándole a dictar una resolución que perjudique los intereses económicos de la otra parte o de un tercero.
2. Si concurrieran las circunstancias 4ª, 5ª o 6ª con la 1ª del número anterior, se impondrán las penas de prisión de cuatro a ocho años y multa de doce a veinticuatro meses.  
  
Artículo 251.  

Será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años: 
1.º Quien, atribuyéndose falsamente sobre una cosa mueble o inmueble facultad de disposición de la que carece, bien por no haberla tenido nunca, bien por haberla ya ejercitado, la enajenare, gravare o arrendare a otro, en perjuicio de éste o de tercero. 
2.º El que dispusiere de una cosa mueble o inmueble ocultando la existencia de cualquier carga sobre la misma, o el que, habiéndola enajenado como libre, la gravare o enajenare nuevamente antes de la definitiva transmisión al adquirente, en perjuicio de éste, o de un tercero. 
3.º El que otorgare en perjuicio de otro un contrato simulado. 
  

Artículo 251 bis.  

Cuando de acuerdo con lo establecido en el artículo 31 bis una persona jurídica sea responsable de los delitos comprendidos en esta Sección, se le impondrán las siguientes penas: 
a) Multa del triple al quíntuple de la cantidad defraudada, si el delito cometido por la persona física tiene prevista una pena de prisión de más de cinco años. 
b) Multa del doble al cuádruple de la cantidad defraudada, en el resto de los casos. 
Atendidas las reglas establecidas en el artículo 66 bis, los jueces y tribunales podrán asimismo imponer las penas recogidas en las letras b) a g) del apartado 7 del artículo 33.  
 
 
 

Abogado Estafa

 
Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Penal
Sede: Madrid
Sección: 1
Nº de Recurso: 1239/2012
Nº de Resolución: 354/2013
Procedimiento: RECURSO CASACIÓN
Ponente: CARLOS GRANADOS PEREZ
Tipo de Resolución: Sentencia
SENTENCIA
 En la Villa de Madrid, a diecisiete de Abril de dos mil trece.
En el recurso de casación por infracción de preceptos constitucionales e infracción de ley que ante Nos
pende, interpuesto por el acusado Carlos Ramón ,  contra sentencia dictada por la Sección Sexta de la
Audiencia Provincial de Zaragoza que le condenó por delito de estafa , los componentes de la Sala segunda
del Tribunal Supremo que al margen se expresan se han constituido para la votación y fallo bajo la Presidencia
y Ponencia del Excmo. Sr. D. Carlos Granados Perez, siendo también parte el Ministerio Fiscal, y estando
dicho recurrente represetnando por el Procurador Sr. Estévez Fernández-Novoa.
I. ANTECEDENTES
 1.- El Juzgado de Instrucción número 10 de Zaragoza instruyó Procedimiento Abreviado con el número
554/2011 y una vez concluso fue elevado a la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza que, con
fecha 19 de abril de 2012, dictó sentencia que contiene los siguientes HECHOS PROBADOS: "  PRIMERO.-
El acusado Carlos Ramón , de 29 años de edad, era compañero en el año 2010 de Amador de 31 años,
pues ambos trabajaban en la empresa VICASA sita en la carretera de Valencia, en la localidad de Cuerte
de Huerva (Zaragoza).- Amador es un hombre joven que posee una personalidad "inmaduro dependiente",
con timidez, retraimiento, credulidad y ausencia de malicia ante la vida.- Estas circunstancias personales de
Amador , fueron "captadas" muy pronto por su "compañero" Carlos Ramón , quien decidió usarlas en su
particular beneficio sonsacándole al primero todo el dinero que pudiera con pretextos y mentiras varias tales
como que le era preciso el dinero para pagar la pensión mensual a su "exmujer" o para devolver dinero que
debía a varios prestamistas y si no estos iban a causarle daño a Carlos Ramón , pues eran gente muy mala.-
Así con estos "apremios" fue sonsacándole Carlos Ramón a Amador múltiples entregas de dinero que
oscilaban entre los 100 y los 1000 euros.- La primera entrega de dinero la hizo Amador Carlos Ramón ,
el día 27-11-2010 y la última entrega fue un poco antes de decidirse a denunciar los hechos en la Comisaría
de San José el día 1.2.2011, momento en el que la cantidad total que había entregado Amador a Carlos
Ramón , ascendía de 30.000 euros.
SEGUNDO.- Amador causa de su credulidad e ingenuidad no supo negarse a esas peticiones
apremiantes de Carlos Ramón , peticiones que según iban multiplicándose a lo largo de los dos meses
que duraron, iban provocando en Amador un estado de gran nerviosismo e inquietud personal ya que se
iba quedando sin dinero y Carlos Ramón nunca cumplía las promesas que hacía en cada petición, de
devolverserlo al día siguiente.- Esta situación personal complicada y angustiosa que padecía Amador , no la
puso en conocimiento de su familia por miedo a las repercusiones que se producirían en el seno de su familia
si llegaban a enterarse de que estaba entregando múltiples cantidades de dinero a un simple compañero de
trabajo sin pedir siquiera recibo de las mismas.- A finales de Enero de 2011, el acusado Carlos Ramón le
pidió otras vez dinero a Amador y no teniendo éste último ya dinero en efectivo le pidió ayuda a su cuñada
Dª Elsa a la que tuvo que explicarle la complicada situación personal en que se hallaba ante las reiteradas
peticiones de dinero de su compañero de trabajo Carlos Ramón y que éste último nunca le había devuelto ni
un euro a pesar de la promesa que le había hecho con cada petición, de devolverle el dinero al día siguiente.-
Por consejo de su cuñada Dª Elsa , y estando ésta presente firmaron un documento escrito a mano por esta,
el cual firmaron allí mismo Amador y Carlos Ramón que decía lo siguientes: Amador con D.N.I. nº NUM000
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 le entrega a Carlos Ramón , con D.N.I. nº NUM001 , el importe de 30.000 euros como préstamo, con la
condición de que todo el importe se devuelva antes del 25-1-2011, y quedando conformes las dos partes.-
Aparacen debajo del texto las firmas y rúbricas completas, tanto de Carlos Ramón como de Amador .-
Evidentemente el acusado Carlos Ramón no devolvió ni un solo euro al llegar el día 25-1-2011, ni tampoco
días, semanas o meses después. Incluso en la fecha del juicio oral de eta causa (19- 3-2012) el acusado aún
no había devuelto absolutamente nada a Amador .
TERCERO.- Amador guarda en su poder 194 mensajes de texto tipo S.M.S., en los que Carlos
Ramón le solicitaba dinero.- Debe precisarse aún más la personalidad de Amador pues efectivamente padece
una personalidad inmaduro-dependiente sumada a un trastorno bipolar de predominio depresivo, trastorno
depresivo que lo tiene controlado farmacológicamente.- Ambos padecimiento los tenía diagnosticados desde
Octubre del año 2006 en que empezó a acurdir al mismo psiquiatra al que acudió su madre Dª Rita , la
cual padece depresiones desde hace muchos años y desde hace muchos años tratada farmacológicamente
por le Médico Psiquiatra D. Eleuterio Amador como consecuencia de este trastorno de personalidad por
dependencia + tratorno bipolar de predominio depresivo, presenta dificultad tanto para la toma de decisiones
y para asumir responsabilidades, como para expresar desacuerdo con los demás, yendo demasiado lejos
llevado por su deseo de lograr protección y apoyo.- Esos dos padecimientos con los que vive Amador , le
hicieron especialmente vulnerable ante los falsos y reiterados apremios de Carlos Ramón y no fue capaz de
decir "no" ni tampoco "basta ya" a ninguno de ellos pese a reconocer en privado que su comportamiento es
difícilmente explicable, ya que es incapaz de negarse a lo que le piden.- Estas dos "taras psicológicas" que
padece Amador , se hace evidentes en su contactos sociales y por ellos los percibió enseguida el acusado
Carlos Ramón , individuo sin escrúpulos que explotó "sin compasión" y hasta que pudo el filón que creyó
haber encontrado con su compañero de trabajo Amador , quien con 30 años como corresponde a su estado
psicológico es soltero y vive donde ha vivido siempre, en la casa familiar de sus padres, sin haber tenido
ninguna relación sentimental duradera".
 2.- La sentencia de instancia dictó el siguiente pronunciamiento: "FALLO:  Que debemos de
CONDENAR y CONDENAMOS al acusado Carlos Ramón , como autor responsable de un delito continuado
de estafa , tipificado en los artículos 248-1 º, 249 y 250-1-6º del Código Penal en relación con el artículo 74 de
dicho Código sin la concurrencia de circunstancias modificativas de su responsabilidad criminal, a las penas
de 3 años, 6 meses y 1 día de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio
pasivo durante todo el tiempo de su condena privativa de libertad.- Asimismo condenamos al acusado Carlos
Ramón a la pena de multa de 10 meses (300 días multa) a razón de 6 euros por cada día multa (1800 euros)
con la responsabilidad personal subsidiaria prevista en el artículo 53-1º del Código Penal vigente, para caso de
impago de la expresada multa e insolvencia del acusado.- Finalmente condenamos al acusado Carlos Ramón
a que, en concepto de responsabilidad civil "ex delicto", indemnice a D. Amador con la cantidad de 30.000
euros más los intereses legales desde la fecha de esta Sentencia, intereses que consistirán en un interés anual
igual al interés anual igual al interés legal del dinero incrementado en dos puntos. Condenamos al acusado a
Carlos Ramón al pago de las costas procesales, por expreso mandato legal.- Notifíquese esta Sentencia a las
partes con entrega de copias. Llévese esta Sentencia oficial al Libro de Sentencias y testimonio de la misma
al presente Rollo nº 28/2011.- Contra esta Sentencia cabe interponer Recurso de Casación por infracción de
Ley o por quebrantamiento de forma ante la Sala 2ª del Tribunal Supremo, presentando previamente ante
este Tribunal, escrito autorizado por Abogado y Procurador dentro de los 5 días hábiles siguientes a la última
notificación de esta Sentencia manifestando en este escrito la clase o clases de recurso que trate de utilizar.-
Declaramos la insolvencia del acusado Carlos Ramón aprobando el Auto de insolvencia del acusado, que
a este fin dictó y consulta el instructor".
 3.- Notificada la sentencia a las partes, se preparó recurso de casación por infracción de preceptos
constitucionales e infracción de Ley, que se tuvo por anunciado, remitiéndose a esta Sala Segunda del
Tribunal Supremo las certificaciones necesarias para su sustanciación y resolución, formándose el rollo y
formalizándose el recurso.
4.- El recurso interpuesto se basó en los siguientes MOTIVOS DE CASACION: Primero.-  En el primer
motivo del recurso, formalizado al amparo del artículo 5.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y artículo
852 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , se invoca vulneración del derecho constitucional a la tutela judicial
efectiva y a la presunción de inocencia en relación a los artículos 9 y 24 de la Constitución . Segundo.-  En el
segundo motivo del recurso, formalizado al amparo del número 1º del artículo 849 de la Ley de Enjuiciamiento
Criminal , se invoca infracción, por aplicación indebida, de los artículos 248.1 , 249 , 250.6 º y 74 del Código
Penal .
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 5.- Instruido el Ministerio Fiscal del recurso interpuesto, la Sala admitió el mismo, quedando conclusos
los autos para señalamiento del fallo cuando por turno correspondiera.
6.- Hecho el señalamiento para fallo, se celebró la votación prevenida el 10 de abril de 2013.
II. FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.  - En el primer motivo del recurso, formalizado al amparo del artículo 5.4 de la Ley Orgánica
del Poder Judicial y artículo 852 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , se invoca vulneración del derecho a la
tutela judicial efectiva y a la presunción de inocencia en relación a los artículos 9 y 24 de la Constitución .
Se alega, en defensa del motivo, que medió un préstamo que no trasciende del ámbito civil, que le ha
devuelto 8.900 euros y que reconoce adeudarle 24.000 euros, sin que existiera engaño por lo que no puede
existir delito de estafa .
Ante las alegaciones del recurrente invocando el derecho a la presunción de inocencia, se hace
necesario verificar si se han practicado en la instancia, con contradicciones de partes, pruebas de cargo válidas
y con un significado incriminatorio suficiente para estimar acreditados los hechos integrantes del delito y la
intervención del acusado en su ejecución; pruebas que, además, tienen que haber sido valoradas con arreglo
a las máximas de la experiencia y a las reglas de la lógica, constando siempre en la resolución debidamente
motivada el resultado de esa valoración; todo ello conforme a las exigencias que vienen imponiendo de forma
reiterada la doctrina del Tribunal Constitucional ( SSTC 117/2007 , 111/2008 y 25/2011 , entre otras).
En este caso, el Tribunal de instancia explica y razona sobre los medios de prueba practicados en el
acto del juicio oral que le han permitido construir el relato fáctico en el que se apoya la sentencia condenatoria.
Así, se señala, en el segundo de los fundamentos jurídicos de la sentencia recurrida, que se han podido
valorar la testifical depuesta por la víctima que coincide y reitera lo declarado en fase sumarial, en la que
describe las maniobras y engaños de que se valió el acusado para doblegar su voluntad con el fin de obtener
sucesivas cantidades de dinero; la testifical depuesta por la cuñada de la víctima a cuya presencia firmó el
acusado un papel en el que reconocía la deuda que tenía con la víctima; la propia declaración del acusado
quien reconoce que pidió dinero en varias ocasiones a la víctima y que incluso llegó a acompañarle a cajeros
para que sacara el dinero que le pedía; la pericial psiquiátrica en la que se dictaminó, entre otros extremos,
que la víctima tiene una personalidad inmadura-dependiente que determina que tenga dificultad para expresar
desacuerdo con los demás y que sea incapaz de negarse a lo que le pidan.
Han quedado acreditados, por consiguiente, que el acusado aprovechándose de las taras psicológicas
que padece la víctima y utilizando engaño en sus requerimientos apremiantes de dinero consiguió que el
perjudicado le hiciera entrega, en varias ocasiones, de las sumas de dinero que se mencionan en el relato
fáctico de la sentencia recurrida.
Ha existido prueba de cargo, legítimamente obtenida, que enerva el derecho de presunción de inocencia
invocado y que permitió construir unos hechos que se declaran probados que se subsumen en el delito de
estafa  apreciado por el Tribunal de instancia.
El motivo no puede prosperar.
SEGUNDO  .- En el segundo motivo del recurso, formalizado al amparo del número 1º del artículo 849
de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , se invoca infracción, por aplicación indebida, de los artículos 248.1 ,
249 , 250.6 º y 74 del Código Penal .
Se alega que si la estafa  consiste en aprovecharse o abusar de la relación entre defraudador y
defraudado no puede además aplicarse el subtipo agravado previsto en el artículo 250.6 del Código Penal .
También se cuestiona la aplicación del delito continuado.
Ciertamente, la manifestación de falsas situaciones de necesidad constituyeron engaño bastante para
conseguir los desplazamientos patrimoniales dada las taras psicológicas de las que se aprovechó el acusado
para conseguir las entregas de dinero.
Las falsas excusas ofrecidas por el acusado para doblegar la voluntad de la víctima no hubieran sido
bastantes frente a una persona que no sufra las alteraciones de personalidad que padece Amador , como se
reconoce en la sentencia de instancia, de ahí que la relación que mantenían ambos, compañeros de trabajo
y especialmente la peculiaridades de la personalidad de la víctima, de lo que era plenamente consciente el
acusado, fueron elementos decisivos y jugaron un papel esencial como factores determinantes de que la
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 víctima se viera compelida, por los requirimientos falsos que le hacía el acusado, para conseguir las entregas
de dinero.
En consecuencia ese abuso de esas relaciones personales, que permitieron que el acusado fuera
consciente de que la víctima padecía un trastorno de la personalidad que le hacía dependiente y le impedía
negarse a los falsos y apremiantes requerimientos de dinero que le hacía el acusado, han permitido apreciar la
concurrencia de cuantos elementos caracterizan el tipo básico de estafa , especialmente el engaño bastante
que le caracteriza. No puede considerarse de nuevo esas especiales relaciones a las que se incorpora las
alteraciones que padece la víctima para apreciar, además, el subtipo agravado, de abuso de relaciones
personales, ya que tiene declarado esta Sala, como es exponente la Sentencia 383/2004, de 24 de marzo ,
que la mencionada agravante supone un plus  que hace de mayor gravedad el quebrantamiento de confianza
implícito en delitos de este tipo, pues en caso contrario, tal quebrantamiento se encuentra ordinariamente
inserto en todo comportamiento delictivo calificable como estafa  (en el mismo sentido las Sentencias
2549/2001, de 4 de enero de 2002 , y 1753/2000, de 8 de noviembre ).
Por las razones que se dejan expresadas, no procede apreciar el supuesto agravado de abuso de
relaciones personales, estimándose este extremo del motivo.
Por el contrario, los hechos que se declaran probados describen un plan preconcebido del que se
aprovecha el acusado para conseguir, con engaño, distintas entregas de dinero que integran, sin duda, la
continuidad delictiva correctamente apreciada por el Tribunal de instancia.
III. FALLO
DEBEMOS DECLARAR Y DECLARAMOS HABER LUGAR PARCIALMENTE AL RECURSO DE
CASACION  por infracción de preceptos constitucionales e infracción interpuesto por el acusado Carlos
Ramón ,  contra sentencia dictada por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza, de fecha
19 de abril de 2012 , en causa seguida por delito de estafa , que casamos y anulamos, declarado de oficio
las costas. Y remítase certificación de esta sentencia y de la que a continuación se dictada a la mencionada
Audiencia a los efectos procesales oportunos.
Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Colección Legislativa lo pronunciamos, mandamos
y firmamos Carlos Granados Perez Andres Martinez Arrieta Jose Manuel Maza Martin Miguel Colmenero
Menendez de Luarca Manuel Marchena Gomez
SEGUNDA SENTENCIA
En la Villa de Madrid, a diecisiete de Abril de dos mil trece.
En el Procedimiento Abreviado incoado por el Juzgado de Instrucción número 10 de Zaragoza con el
número 554/2911 y seguido ante la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza por delito de estafa
 y en cuya causa se dictó sentencia por la mencionada Audiencia, con fecha 19 de abril de 2012 , que ha
sido casada y anulada por la pronunciada en el día de hoy por esta Sala Segunda del Tribunal Supremo  ,
integrada por los Exmos. Sres expresados al margen y bajo a Ponencia del Excmo. Sr. D. Carlos Granados
Perez, hace constar lo siguiente:
I. ANTECEDENTES
UNICO.-  Se aceptan y reproducen los antecedentes de hecho de la sentencia dictada por la Sección
Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza.
II. FUNDAMENTOS DE DERECHO
UNICO.-  Se aceptan y reproducen los fundamentos jurídicos de la sentencia recurrida a excepción del
segundo, en lo que concierne al subtipo agravado por abusos de relaciones personales que se sustituye, en
relación a esa agravación, por el fundamento jurídico segundo de la sentencia de casación.
Al eliminarse el subtipo agravado de abuso de relaciones personales la conducta enjuiciada se subsume
en un delito continuado del tipo básico de estafa , por lo que la pena a imponer se extiende de un año y
nueve meses a tres años, considerándose adecuada y proporcionada, a la gravedad de los hechos y perjuicios
sufridos por la víctima y a esa continuidad delictiva, una pena de dos años de prisión que sustituye a la impuesta
de tres años y seis meses y se deja sin efecto la pena de multa.
III. FALLO
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 Manteniendo y ratificando los restantes pronunciamiento de la sentencia anulada, no procede apreciar
en el delito de estafa  el subtipo agravado de abuso de relaciones personales y se sustituye la pena de prisión
impuesta en la instancia de tres años y seis meses por la de DOS AÑOS DE PRISION  y se deja sin efecto
la pena de multa impuesta.
Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Colección Legislativa lo pronunciamos, mandamos
y firmamos Carlos Granados Perez Andres Martinez Arrieta Jose Manuel Maza Martin Miguel Colmenero
Menendez de Luarca Manuel Marchena Gomez
PUBLICACIÓN  .- Leidas y publicadas han sido las anteriores sentencias por el Magistrado Ponente
Excmo. Sr. D. Carlos Granados Perez, mientras se celebraba audiencia pública en el día de su fecha la Sala
Segunda del Tribunal Supremo, de lo que como Secretario certifico.
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