¿Cuándo se comete el delito de administración desleal?

¿Cuándo se comete el delito de administración desleal?

Por Marco Esteban
Abogado Penalista

La jurisprudencia penal considera que se incurre en este delito cuando el administrador perjudica patrimonialmente a una persona, empresa o institución, dedicando el dinero que administra a fines no adecuados o preestablecidos. El administrador, con este comportamiento, infringe intencionadamente su deber de fidelidad con respecto a administrado. Hay que tener en cuenta que este delito puede tener lugar sin necesidad de que quede probado que el dinero ha pasado a disposición del administrador desleal. Basta con la evidencia de que la deslealtad ha ocasionado un perjuicio a la persona o entidad administrada.

Los tribunales han apreciado este delito en directivos que giran facturas falsas a su empresa; presidentes de comunidad de propietarios que se apropian de fondos comunitarios; administradores societarios que realizan ventas que posteriormente no declaran a los propietarios; apoderados que desvían fondos hacia sus propias cuentas; responsables de finanzas que se quedaban con un tanto por ciento de las indemnizaciones que pagaban a los comerciales de la compañía; empresarios inmobiliarios que dedicaban los fondos de una cooperativa a cubrir deudas con terceros; y constructores que no dedicaron los importes pagados por los compradores a construir las viviendas contratadas.

Por otra parte, los tribunales no han considerado que se realizaba el delito de administración desleal en el caso de empresarios que entran en quiebra y no pueden devolver el patrimonio invertido por los administrados por causas atribuibles a la dinámica del mercado; administradores que incumplen acuerdos con terceros distintos de los administrados; y administradores que constituyen fondos de pensiones para los consejeros, porque no se apropian ni distraen fondos sociales. La administración desleal se diferencia de la estafa en que la acción delictiva de administración fraudulenta no se produce a partir de un engaño inicial, sino por el quebranto de una inicial relación de confianza lícita entre administrador y administrado.

2018-02-11T17:10:22+00:00