Driving without License Lawyers2017-10-31T07:16:11+00:00

 

La calificación delictiva de las acciones productoras de un resultado

Sentencia AP V 2 164/18

“No podemos olvidar que la previsión legal del artículo 11 del Código Penal nos sitúa en la calificación delictiva de aquellas acciones productoras de un resultado cuando la no evitación del mismo, al infringir un especial deber jurídico del autor, equivalga, según el sentido del texto de la ley, a su causación, equiparándose la omisión a la acción, bien cuando exista una específica obligación legal o contractual de actuar, bien cuando el omitente haya creado una ocasión de riesgo para el bien jurídicamente protegido mediante una acción u omisión precedente. Como se desprende de la jurisprudencia interpretativa (esquematizando la doctrina fijada por las STS 102/2005 , 1136/2005 y 988/2006 , entre otras), los elementos objetivos de esta modalidad omisiva son:

a) que exista un delito o falta de los que consisten en la producción de un resultado; b) que por la forma concreta de producción, ese resultado no se habría producido de haber existido la acción esperada, que se omitió; c) que la no actuación constituya la infracción de un especial deber jurídico por parte de quien la omitió, esto es, la denominada posición de garante que puede concurrir, como concreta el referido artículo 11, cuando exista una específica obligación legal o contractual de actuar o cuando el omitente haya creado una ocasión de riesgo para el bien jurídicamente protegido mediante una acción u omisión precedente; d) que la producción del delito por virtud de esa omisión equivalga, según el sentido del texto de la ley, a su causación, sin que quepa hablar de relación de causalidad, porque lo que no existe no puede ser causa de nada, pero que se realice en cada caso esa valoración, de modo que pueda equipararse la no actuación esperada, en su antijuricidad, a los casos de actuación positiva, es decir, a la ejecución del delito mediante acción; e) encontrarse, dentro de las posibilidades de actuación de la persona en posición de garante, algún modo de obrar que hubiera producido la no ejecución del resultado punible; y f) que el omitente ha de reunir las condiciones exigidas para el tipo activo correspondiente.

La posición de garante en términos generales se vincula a la relación existente entre el sujeto y el bien jurídico, haciéndose responsable el primero de la indemnidad del segundo. De esa relación se deriva para el sujeto el deber jurídico específico de evitación de un resultado, de suerte que la no evitación del mismo por el garante es equiparable a su realización mediante una conducta activa. Esa posición de garante se deduce de determinadas fuentes formales como la ley, el contrato y el actuar precedente peligroso o injerencia ( STS 37/2006 , 1061/2009 o 379/2011 ) Como es consecuencia ineludible, sólo cabe la comisión por omisión de delitos que consisten en la producción de un resultado, bien de lesión, bien de peligro; que la omisión concurra con la infracción de un especial deber jurídico de actuar, de origen legal o contractual; y que la acción omisiva hubiera podido evitar el resultado. Por fin, se admite la participación omisiva en delitos de resultado, conforme al artículo 11, respecto de aquellas personas que, teniendo un deber normativo o un deber jurídico de actuar y con posibilidad de hacerlo, nada hacen para impedir un delito que se va a cometer o para impedir o limitar sus consecuencias ( STS 37/2006 ).”