Tribunal Supremo. Sala de lo Penal.
Sentencia 126/20

«Por tanto -se dice en las STS 765/2001, de 19 de julio- el motivo de casación alegado no permite una nueva
valoración de la prueba documental en su conjunto sino que exclusivamente autoriza la rectificación del relato
de hechos probados para incluir en él un hecho que el tribunal omitió erróneamente declarar probado, cuando
su existencia resulta incuestionable del particular del documento designado, o bien para excluir de dicho relato
unos hechos que el tribunal declaró probados erróneamente, ya que su inexistencia resulta de la misma forma
incuestionable del particular del documento que el recurrente designa. Además, como se ha dicho, es preciso
que sobre el particular cuestionado no existan otros elementos de prueba, ya que, en esos casos, lo que estaría
bajo discusión, sería la racionalidad del proceso valorativo por la vía de la presunción de inocencia en caso de
sentencias condenatorias o de la interdicción de la arbitrariedad.

Hay que advertir que los informes periciales no resultan vinculantes para el órgano de enjuiciamiento. Los
informes periciales, como decimos, no son literosuficientes para evidenciar el error en la valoración de la
prueba que se denuncia. El primer requisito que exige el artículo 849.2º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal
es que el error surja de forma incontestable del particular de un documento. Este carácter no puede atribuirse,
como se ha dicho, a las pruebas personales. En cuanto a la prueba pericial, esta Sala ha señalado en numerosas
ocasiones que, en realidad, se trata de una prueba personal, aunque excepcionalmente le haya reconocido
virtualidad para permitir la alteración del relato fáctico cuando el Tribunal haya estimado el dictamen o
dictámenes coincidentes como base única de los hechos declarados probados, pero incorporándolos a dicha
declaración de un modo incompleto o contradictorio, de modo que se altere relevantemente su sentido
originario o bien cuando haya llegado a conclusiones divergentes con las de los citados informes, sin expresar
razones que lo justifiquen.

En efecto, según se indica en la reciente STS 207/2017, de 28 de marzo , «[…] la finalidad del motivo previsto en el art. 849.2 LECrim, consiste en modificar, suprimir o adicionar el relato histórico mediante la incorporación de datos incontrovertibles acreditados mediante pruebas auténticamente documentales, normalmente de procedencia extrínseca a la causa, que prueben directamente y sin necesidad de referencia a otros medios
probatorios o complejas deducciones, el error que se denuncia y siempre que en la causa no existan otros
elementos probatorios de signo contrario ( STS núm. 126/2015, de 12 de mayo ) […]».»