Sentence Execution Lawyers2017-07-26T17:00:12+02:00

 

La modificación del relato fáctico

Sentencia AP C 1 17/18

«De entrada y carácter general, la modificación del relato fáctico queda reservada a las siguientes hipótesis:

a) que se advierta un patente error o una importante grieta estructural en el juicio histórico proclamado en la instancia;

b) que haya omisión valorativa de pruebas realizadas en plenario que de manera manifiesta contraríen la inferencia a que se ha llegado; y,

c) que la práctica de nuevas pruebas dentro de la habilitación restringida del artículo 791 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal demuestre la equivocación en la conclusión que dio por acreditado un determinado hecho o un componente relevante para el sentido del fallo. Ninguna de estas circunstancias coexiste en el supuesto analizado. A renglón seguido y por igual lógica jurídica, la cuestión de la credibilidad de las declaraciones queda, en principio, fuera de las posibilidades de revisión.

La inmediación, aunque no garantice el acierto ni sea por sí misma suficiente para distinguir la versión auténtica de la que no lo es, facilita al Juez ante quien se explicaron acceder a algunos aspectos de la prueba personal que resultan irrepetibles, y que pueden influir en la valoración. De ahí que no valga sustituir su criterio en este punto, también dejando a salvo los casos excepcionales en que se aporten datos o elementos de hecho no tenidos en cuenta adecuadamente en su momento y que pongan de relieve una ponderación claramente errónea y que deba ser corregida en la apelación.»

¿Qué sucede cuando le condenan a una pena de prisión y se han agotado todos los recursos?

La gran mayoría de los supuestos en los que alguien debe finalmente entrar en prisión se producen cuando la supera los dos años, ya que no es posible obtener la suspensión. En ese caso el juez le otorga al penado, si no se encuentra en prisión provisional, unos diez días para presentarse voluntario en el centro de penitenciario de su elección. Esto sorprende a casi todos, porque no se esperan que el Estado les conceda tal libertad de elección. Pero así es, y el penado puede acudir de voluntariamente a la prisión que le parezca más adecuada en todo el territorio nacional.

¿Qué sucede si el penado opta por no comparecer en alguna cárcel antes del fin del plazo establecido por el juzgado? Comete un delito de quebrantamiento de condena del artículo 468 del Código Penal, castigado con una multa, que será proporcional a sus ingresos económicos. Curiosamente el delito es el mismo, pero la pena es distinta si el penado en vez de no entrar se fuga de un establecimiento penitenciario. En este caso la pena es de seis meses a un año de prisión.