¿Qué es un Abogado Penalista o Abogado Penal?2018-03-04T09:46:24+00:00

¿Qué es un Abogado Penalista o Abogado Penal?

 
Por Marco Esteban
Abogado Penalista
 
Conocer las funciones y cometidos de un abogado penalista es importante para estar en condiciones de seleccionar el profesional más adecuado. La complejidad del proceso penal actual hace imprescindible la intervención de este tipo de letrados, ya que sin ellos el acusado o denunciante difícilmente puede ejercer ante los tribunales penales su derecho a contar con un procedimiento y un juicio justo con garantías.

El abogado penalista es el licenciado en derecho y colegiado que actúa como defensor o acusador particular en representación de un investigado o denunciante ante los tribunales de lo penal. Su misión es preparar y llevar a cabo una estrategia de defensa o acusación que tiene como objetivo convencer a los jueces de que su cliente es quien lleva razón en el litigio. Para lograrlo, debe traducir al lenguaje jurídico las pretensiones de su representado. Esto se hace presentando a los magistrados argumentos jurídico-penales y pruebas que demuestren con el mayor grado de convicción posible una versión de los hechos favorable a los intereses del cliente.

No existe límite al número y complejidad de los argumentos y pruebas que pueden aportarse: documentos oficiales, documentos privados, testigos, inspecciones oculares, dictámenes médicos, pericias caligráficas, conclusiones balísticas, análisis informáticos, informes criminológicos, auditorias financieras o exámenes psicológicos. El abogado penalista tiene por tanto ante si una tarea extraordinariamente exigente y complicada. Debe seleccionar las evidencias y estrategias que tengan más posibilidades de triunfo en proceso penal, pero nada le garantiza a priori que su elección sea la más acertada. Con el tiempo y la experiencia, el abogado penal suele desarrollar un instinto sobre lo que funciona bien y lo que no, sobre lo que los magistrados admiten como aceptable y lo que rechazan.

Junto a los profesionales de la medicina, que tienen en sus manos la salud de su paciente, el abogado penalista adquiere una responsabilidad sobre el segundo bien más preciado en la vida después de la salud: la libertad. La responsabilidad de los letrados en un procedimiento penal es importante, pues está en juego nada menos que la libertad de una persona. La abogacía penal no es en consecuencia una profesión de excesivamente tranquila.

Es habitual que el investigado en un proceso penal se encuentre fuertemente ansioso, preocupado o abatido. El abogado penalista debe actuar también con un grado de psicología, humanismo y compresión, en la medida en que tiene que ayudar a su representado a mantener la entereza y la cabeza despejada para afrontar con éxito el proceso penal. El abogado penalista debe adoptar una visión global para entender la complejidad y las múltiples dimensiones que toda acción penal conlleva. Así podrá escoger la estrategia jurídica más conveniente. El presunto delito que va a juzgarse raras veces es exactamente lo que parece. Al profundizar en el caso, el abogado penalista siempre encuentra matices, revelaciones inesperadas y versiones de los hechos contradictorias. Su misión será darles sentido y explicar convincentemente sus descubrimientos a los tribunales penales para combatir las evidencias existentes en contra de su cliente.