Aquel que conociendo la comisión de un delito, sin haber intervenido en el mismo como autor o cómplice, intervenga con posterioridad con el objetivo de impedir el descubrimiento de ese delito, incurre en encubrimiento. De acuerdo con el Tribunal Supremo, el delito de encubrimiento exige dos requisitos previos:
1. Que el encubridor tenga conocimiento de la comisión de un delito, aunque no es necesario que sea de forma absolutamente precisa. No bastan simples sospechas o presunciones, se debe tener certeza de la comisión de un acto ilícito y en concreto de que se trata de un delito.
2. Que no haya participado o intervenido en el mismo como autor o cómplice.
El encubrimiento entre parientes solo exime cuando la labor puesta al servicio de la actividad delictiva es un mero encubrimiento posterior.