El principio Non Bis In Idem

Tribunal Supremo. Sala de lo Penal.
Sentencia 102/18

“Eso sucederá inevitablemente en todos los casos en que apliquemos el art. 139.1.4ª (salvo que no lleguen a producirse actos comisivos del delito fin) o también cuando opere el art. 140.1.2ª CP de arquitectura semejante: asesinato de quien previamente ha sido víctima de un delito contra la libertad sexual. Este segundo supuesto proporciona un buen ejemplo a efectos discursivos: si proyectamos la tesis de la sentencia de apelación a ese caso habría que calificar como ¡abuso sexual! la violación empleando violencia de una mujer seguida de su asesinato, rompiendo así las costuras de la misma descripción legal de los abusos sexuales ( sin violencia o intimidación dice la definición legal -art . 181 CP-). Si hay un problema de bis in idem no radica en la doble operatividad de la violencia como cree la Sala de apelación.

Ni encuentra su remedio en limitar su alcance jurídico a una de las infracciones. No es esa técnica correcta por muchas razones. Castigar como agresión sexual, robo y homicidio a quien agrede a la víctima con el doble objetivo de imponerle el acceso carnal, y arrebatarle lo que pudiera llevar de valor y finalmente acaba con su vida es lo correcto, aunque utilice una única violencia a la que vendrán anudados tres resultados delictivos diferentes: agresión sexual, robo, homicidio. No se puede decir que engarzar esas tres calificaciones (cosa diferente será determinar la relación concursal) suponga vulnerar el bis in idem basándonos en que la violencia desplegada nos está sirviendo para integrar las tres tipicidades.

Es así, pero son tres delitos distintos realmente cometidos y en todos ha existido violencia: se castiga el ataque a la libertad sexual utilizando violencia; el ataque al patrimonio utilizando violencia; y el ataque a la vida. Si sustituimos el homicidio por unas lesiones la conclusión será idéntica: tres delitos diferentes. Más aún: si el autor ha empleado un arma, nada impedirá, y de esta solución es fácil encontrar precedentes en la jurisprudencia, aplicar la agravación para las lesiones ( art. 148.1), para el robo ( art. 242.3 CP ) y, en su caso, para la agresión sexual ( art. 180.1.5ª CP ).

No se está castigando tres veces una misma conducta (uso del arma): se están castigando tres conductas distintas en las que aparece un elemento común que agrava cada una de ellas, una circunstancia compartida por cada una de las infracciones. Podemos multiplicar los ejemplos: varios delitos cometidos en zona despoblada y de noche en un mismo momento, permiten apreciar la agravante correspondiente ( art. 22.2º CP ) en cada uno de ellos; como la apreciación de la reincidencia no vulnera el non bis in idem por aplicarse a varias infracciones y determinar por tanto una doble o triple o cuádruple agravación (tantas como delitos cometidos en que opere la agravante).”

2018-03-11T09:02:45+00:00