DELITO DE ALLANAMIENTO DE MORADA

CASOS DE ÉXITO RECIENTES

Juzgado de Instrucción. Allanamiento de morada. Sobreseimiento

Modalidades

Allanamiento de morada Allanamiento con violencia Allanamiento con intimidación Allanamiento de morada con robo Allanamiento de local público o profesional

 

Novedades jurisprudenciales sobre el delito de allanamiento de morada   

SAP-LE 236/15 
  
"La base del estado de necesidad (como señala la Sentencia del Tribunal Supremo de 26-10-1998 EDJ1998/22017) está constituida por la colisión de bienes o deberes, es decir, por el peligro inminente de pérdida de un bien jurídico y la posibilidad de su salvación sacrificando otro bien o deber jurídico de menor o igual valor. Se requiere que la acción sea necesaria. A la inevitabilidad se refiere la doctrina de esta Sala en el sentido de que no exista otra solución o alternativa que evite el conflicto.     
  
Este enfoque global podemos pormenorizarlo a través de la Sentencia de 26-3-1998 EDJ1998/2546 que recogiendo la doctrina sentada por las de 29-5 -1997 EDJ1997/5457 y 14-10-1996 EDJ1996/7985) enumera de forma más detallada los requisitos de la eximente que son cinco:     a) Pendencia acuciante y grave de un mal propio o ajeno, que no es preciso haya comenzado a producirse, bastando con que el sujeto de la acción pueda apreciar la existencia de una situación de peligro y riesgo intenso para un bien jurídicamente protegido y que requiera realizar una acción determinada para atajarlo. b) Necesidad de lesionar un bien jurídico de otro o de infringir un deber con el fin de soslayar aquella situación de peligro. c) Que el mal o daño causado no sea mayor que el que se pretende evitar, debiéndose ponderar en cada caso concreto los intereses en conflicto para poder calibrar la mayor, menor o igual entidad de los dos males, juicio de valor que "a posteriori" corresponderá formular a los Tribunales de Justicia. d) Que el sujeto que obre en ese estado de necesidad no haya provocado intencionadamente tal situación. e) Que ese mismo sujeto, en razón de su cargo u oficio, no esté obligado a admitir o asumir los efectos del mal pendiente o actual.     
  
En ampliación de los requisitos jurídicos antes dichos, hay que resaltar las siguientes prevenciones:     1° La esencia de esta eximente radica en la ínevitabilidad del mal, es decir, que el necesitado no tenga otro medio de salvaguardar el peligro que le amenaza, sino infringiendo un mal al bien jurídico ajeno. 2° El mal que amenaza ha de ser actual, inminente, grave, injusto, ilegítimo, como inevitable es, con la proporción precisa, el que se causa. 3 3° Subjetivamente la concurrencia de otros móviles distintos al reseñado enturbiaría la preponderancia de la situación eximente que se propugna. 4º En la esfera personal, familiar y social, es preciso que se hayan agotado todos los recursos o remedios existentes para solucionar el conflicto antes de proceder antijurídicamente." 
  
  
SENTENCIA SAP Z 266/15 
  
“La conducta típica de usurpación de bienes inmuebles del artículo 245.2º del Código Penal puede consistir en ocupar "sin autorización debida", o en mantenerse "contra la voluntad de su titular", inmuebles, viviendas o edificios ajenos que no constituyan morada. De tal distinción se deriva que, mientras para la ocupación, que está configurada como un tipo abierto, las causas capaces de eliminar la tipicidad del hecho no se limitan a la voluntad del dueño sino que la referencia típica permite incluir cualquier acto en virtud del cual se faculte al sujeto para ocupar el inmueble (decisión judicial, administrativa, etc.), con tal de que constituya autorización suficiente; sin embargo, en el hecho de mantenerse se menciona únicamente la voluntad del titular. 
  
La conducta ha de realizarse sin violencia o intimidación, pues si así fuera resultaría aplicable el apartado 1º, pero se mantiene la tipicidad del párrafo segundo en caso de utilización de fuerza en las cosas. El objeto material del delito viene definido por tres notas: ha de ser un bien inmueble, no ha de constituir morada, y ha de ser ajeno, por lo que el sujeto activo sólo puede serlo quien no sea titular. Todos estos requisitos se dan en el supuesto sometido a la consideración de esta Sala, incluido el dolo, como razona acertadamente el Juez de Instancia. La siguiente alegación impugnatoria viene referida a la desestimación del estado de necesidad de los recurrentes. 
  
No se puede estimar dicho estado ni como eximente completa ni incompleta pues no se ha acreditado que los apelantes hayan agotado todos los medios alternativos lícitos que el Estado o las entidades sociales ofrecen para evitar el mal antes de acudir a esta vía de hecho, de tal manera que fracasados aquellos no quepa otra posibilidad humanamente razonable que la comisión del delito -en este caso leve-. En este sentido la sentencia del Tribunal Supremo de 28 de noviembre de 2002 : "El recurrente con la designación de los documentos pretende una revaloración de la prueba para afirmar el presupuesto de la necesidad con olvido de que el estado de necesidad parte de una situación de peligro, actual, real e inminente, para un bien jurídico que permite la transgresión de otro, u otros, para subvenir la situación. La situación que el recurrente describe, de necesidades económicas de la familia, no supone la situación de necesidad para bienes jurídicos, vida, integridad física, etc., que autoriza la agresión a otros bienes jurídicos para conjurar la situación peligrosa".